Descripción
Las disfunciones del piso pélvico se presentan con síntomas que se solapan entre sí. Un dolor pélvico puede tener origen muscular, ligamentario, neurológico, urológico, coloproctológico o ginecológico.
Cada uno de esos orígenes exige una conducta distinta, y la que resuelve uno resulta ineficaz para el resto. De ahí que muchos pacientes acumulen consultas, estudios negativos y programas de ejercicio que no producen cambios. El problema no fue la constancia: fue que nunca se identificó el origen.
Esta certificación entrega el marco completo de valoración. Parte de la anatomía funcional del piso pélvico, con su musculatura superficial y profunda, sus rotadores, sus ligamentos y su expresión sintomática propia, junto con las diferencias anatómicas entre mujer y varón.
Desarrolla después las alteraciones y disfunciones frecuentes en sus tres bloques. El ginecológico, con incontinencia urinaria, dolor pélvico y perineal, dispareunia, vulvodinia, vaginismo y prolapsos. El urológico, con prostatitis, hiperplasia, incontinencia posterior a prostatectomía radical y alteraciones sexuales masculinas. Y el coloproctológico, con incontinencia fecal, estreñimiento crónico y prolapso rectal. Un bloque completo se dedica a la neuralgia del pudendo y su abordaje por fases.
El cierre es la intervención fisioterapéutica: anamnesis estructurada por antecedentes, valoración externa e interna, valoración articular y muscular, y la escala de Oxford como instrumento de seguimiento.










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