Descripción
Frente a una embarazada que quiere moverse, hay dos respuestas que se repiten en consulta. Una la manda a reposar por precaución. La otra la deja entrenar como antes, porque el embarazo no es una enfermedad. Ninguna de las dos responde lo que ella realmente pregunta.
¿Cuánto? ¿Con qué intensidad? ¿Hasta cuándo? Sin criterios de dosificación, el profesional decide por intuición y la paciente termina buscando la respuesta en internet o en el gimnasio, donde nadie conoce su historia clínica.
Este curso entrega ese criterio: quién puede, con qué carga y en qué momento hay que detenerse. Y lo construye desde un principio de las guías internacionales que todavía sorprende a buena parte de los profesionales que atienden esta etapa.









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